4-2. Ojo por ojo y diente por diente
El Almería se reencuentra con el triunfo frente al Ceuta, al que golea tras una primera parte para enmarcar. Leo Baptistao, Arribas, Jon Morcillo y Embarba fueron los autores de los goles... Y pudieron ser muchos más
La Unión Deportiva Almería aplicó la Ley del Talión a la AD Ceuta y consiguió un triunfo cimentado fundamentalmente en una primera parte para enmarcar; toda la presión depositada en los rojiblancos, fue multiplicada por infinito en campo contrario para someter al rival y encarrilar un marcador que todavía se movería al final del partido en favor de los indálicos. Ojo por ojo, diente por diente; lo que allí se torció, aquí se ha enderezado.
De la borrasca Kristin al ciclón UDA. El vendaval tuvo constantes y fuertes rachas de viento que azotaron sin piedad la meta caballa durante 45 minutos infernales. En poco más de veinte minutos el equipo que dirigía -y seguirá dirigiendo- Rubi tenía dos goles de renta en el marcador y una diferencia sideral en el campo. Con una presión adelantada marca de la casa -y en el armario durante demasiadas semanas-, fútbol champagne a dos toques y una rebelión afilada, los rojiblancos no dejaron ni el saque inicial a los visitantes.
La siembra, pronto, dio sus frutos; después de multitud de saques de esquina sin pisar el primer cuarto de hora, Arribas-Horta-Morcillo cultivaron el 1-0 con una jugada colectiva de puro fútbol que acabó con una mano de Anuar dentro del área. Desde los once metros, Sergio Arribas, inauguraría un marcador que de haber funcionado a pilas se hubiera agotado; doce dianas tiene ya el máximo goleador de Segunda División que, a pesar de no ser delantero centro, se va quedando ya sin celebraciones posibles. Aunque, en cuanto a asistencias, tiene todavía estocaje.
Cinco minutos después de cantar su gol, compuso otro; bien es cierto que la genésis la provocó quien acabó marcando -Baptistao- pero la forma de presentarle el esférico en carrera al brasileño facilitó la maniobra final de un viejo rockero que, colocando el balón de su derecha a su zurda, sigue sumando grandes hits a su extensa discografía. Era el minuto 23 y el Almería estaba hablando en el campo. ¡Chillando!
La presencia de inicio de Horta, satélite girando en torno a la pelota, permitió desde la medular desplegar un fútbol rápido, preciso y que alimentó constantemente a los leones hambrientos de la parte ofensiva del Almería, con un Miguel de la Fuente castigador a la salida de balón del Ceuta y capital en esta 'agresiva' versión indálica.
Sin dejar respirar al equipo contrario, instalado en tres cuartos de cancha y con la portería de Vallejo completamente sitiada, los locales volvían a disfrutar asfixiando al enemigo. Y se retroalimentaban. Un balón jugado por el propio cancerbero por el pasillo central encontró la cabeza poderosa de Nelson Monte en campo contrario que se convertía en asistencia a De la Fuente; el ariete lo único que no tuvo fue la recompensa del gol pero, con partidos así, es lo de menos. Intentó batir por abajo y con el exterior de la bota a la salida de Vallejo, sin embargo el portero logró evitar el tanto. Al menos, en esa; porque la pelota fue a parar a Jon Morcillo que con un ajustadísimo disparo fuerte y pegado al larguero lograba el 3-0. El vasco estrenaba titularidad y cuenta particular.
Nada de picotazos sino sometimiento constante para delirio de un público entregado en el UDA Stadium desde el himno inicial. Pudo caer el cuarto, y el quinto, pero antes del descanso y en el tiempo de añadido la AD Ceuta se metió en el partido con el 3-1; la obra de arte, firmada por Kuki Zalazar desde más de 30 metros demostrando que su padre (José Luis Zalazar) le dio el apellido y parte de su cañón. Un gol impresionante para llegar al descanso y sin nada que imputar al Almería; si has de encajar, que sean genialidades de este tipo.
SEGUNDA PARTE
El equipo ceutí logró recuperar constantes vitales en el reinicio tras la RCP aplicada por Zalazar; la UD Almería empezó a tener problemas en los regresos por un desgaste físico manifiesto tras no dejarse ni una gota de sudor en el primer round de un combate encarrillado pero sin, todavía, estar resuelto. Los cambios de uno y otro equipo y un resultado aparentemente decantado, provocaron que el Ceuta atacara por acumulacion. Sin grandes ocasiones y sin demasiados sustos, el guión del partido viró hacia la igualdad.
Entre diferentes escaramuzas sin aparente peligro, llegó el tramo más loco de partido con dos penaltis en ambas áreas y dos goles más en un luminoso juguetón. Sería la AD Ceuta quien anotaría el 3-2 por mediación de Marcos Fernández añadiendo una pizca de chili picante al de por sí 'caliente' partido. Durante seis minutos el Almería se puso a prueba a sí misma para evitar cualquier tipo de presencia rara en su estadio; los fantasmas, quedarían vetados cuando una cabalgada de Arnau finalizaría en otro penalti -el tercero de la tarde- que transformaría Embarba en el definitivo, y valioso, 4-2.
Acaba una semana gris con un sol radiante. Finaliza la cuesta de enero y empieza un prometedor febrero. Los decibelios vuelven, de momento, a un volúmen normal. Es solo una victoria tras tres jornadas sin ganar y una golondrina, no hace verano; no obstante, sin el uno no se llega al dos...
Las imágenes del triunfo de la UD Almería
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