Sergio Arribas: marca registrada
El atacante acumula 17 goles y se consolida como máximo goleador de LALIGA HYPERMOTION sin tener el cartel de delantero centro
Sergio Arribas creció con la canción de Serrat de fondo y ese estribillo que tan bien le define: "Niño deja ya de joder con la pelota". A pesar de no tener el pedigrí de delantero centro, el jugador rojiblanco suma 17 goles y continúa liderando el ranking de máximos artilleros de Segunda División. La definición y la calidad forman parte de su esencia pero no son sus únicas herramientas dentro del terreno de juego; la astucia, el oportunismo y la inteligencia son parte de una genética que le hace ser un jugador distinto. Una navaja suiza al servicio de la UD Almería.
Toda celebridad tiene siempre un perfil favorito; los hay quienes tienen su lado bueno desde la izquierda y, otros, prefieren la toma desde la derecha. Arribas no es caprichoso para el gol y la cámara le adora desde cualquier ángulo. Suma de rojiblanco un total de 34 goles en competición regular con un saldo equilibrado de 18 en casa y 16 como foráneo. Arribas ni se crea ni se destruye, como la energía, simplemente se transforma.
Detallemos, más. A pesar de su 174 centímetros de estatura el 18% de sus goles -seis- han sido de cabeza y, a pesar de su condición de zurdo privilegiado ha anotado ocho -23%- con la menos buena. Demuestran los datos un vademecum de recursos que lo convierten en un jugador completo e impredecible.
Arribas sí tiene una faceta previsible, aburrida y exasperante para el rival: el gol. En su primer año con la UDA, en la máxima categoría, fue capaz de anotar 9 goles para acabar siendo el jugador que más contribuyó en faceta goleadora a pesar de jugar alejado del área contraria. En esta temporada, la 23/24, el jugador madrileño ocupaba mayoritariamente la banda derecha -alternando con izquierda- y actuaba más de interior que de mediapunta. Al año siguiente, en la 24/25, volvió a rondar la decena con 8 goles en un rol similar aunque más centrado en el terreno de juego y por detrás del que acabara siendo máximo anotador de Segunda División, Luís Suárez.
Actualmente, el atacante ha recogido el testigo de su ex compañero y contra todo pronóstico se ha erigido en el principal argumento ofensivo y creativo del equipo. En el campo es un eslabón de la cadena casi fundamental que genera juego, produce ocasiones y, hasta la fecha, en 17 ocasiones ha logrado perforar la portería contraria. Un valor en alza. Un elemento diferencial. Un jugador memorable.