Los seis refuerzos acometidos hasta la fecha han mostrado sus credenciales sobre lo que pueden aportar individual y colectivamente. La cosa promete
Six Seven es la expresión del año. Al menos por ahora. Hasta el Papa León XIV se unió a la nueva pandemia viral de los más jóvenes. Y en el Almería no sabemos si son six o si son seven los fichajes realizados en este mercado veraniego pero, lo que sí es una certeza, es que nos lo vamos a pasar bien con ellos. Jóvenes y veteranos. Explosivos y astutos. El vestuario de la UDA apunta a una carta de colores variada para que García Pimienta pueda elegir.
CIPENGA
El futbolista congoleño es el hit del verano. Esta temporada La Liga tendrá que repartir camisas de fuerza porque Cipenga va a volver loco a más de uno. Rápido. Ágil. Chisposo. Un jugador eléctrico que baila sobre el verde. Uno de esos trileros que te despistan con sus pies. Por aquí, por acá y a correr. Y a ver quién le pilla. El que se fije bien verá que, siempre que se ofrece, señala con su dedo hacia su bota. "Dámela" es la traducción de Google.
Ante el Al Nassr repartió su currículum con sus destrezas. Jugó 45 minutos pero no da la sensación de que sean solo dos cosas y hasta la próxima. Viene de jugar un Mundial. Poca broma. Y de hacer un gol a Inglaterra. Su bautismo de vuelo puede ser cerca de nuestra Virgen del Mar. En el UDA Stadium el 'aplaudiómetro' está ready, bro; Brian tiene ese flow que tanto gusta en Almería. El remake de La Vida de Bryan promete.
VESGA
Analizar al último fichaje rojiblanco es como jugar a la lotería al día siguiente del sorteo. Fácil. Su incorporación ha sido la más reciente y su estreno, el último. Es un centrocampista académico: fija, brilla y da esplendor. Su posición en el campo es la de socorrista y Vesga siempre anda con los prismáticos. Exhibió un rigor táctico notable y una capacidad de decisión de órganos de jerarquía. Saltar al pressing cuando toca; cuidar 'la casa' cuando conviene. Es el que menos tiempo lleva y el que menos tiempo precisará por la inteligencia que atesora y por la trayectoria que acumula.
Cuando en el Club anunciamos su fichaje nos llegó un mensaje desde dentro de su Athletic: "No os lleváis un 10 sino un 12. Mikel es especial".
ÁLEX SOLA
Sin las cargas de trabajo en la mano, da la sensación que es de los que más minutos ha sumado esta pretemporada. Puede ser que sea así -cierto- o puede ser que como no para de subir y bajar la banda sea más una sensación que otra cosa. El ex del Granada es uno de esos jugadores que en lugar de perder peso durante un partido, lo gana. El sudor, en la camiseta, engaña.
Es una pila de duracell o un martillo pilón. El compañero en banda que todo lateral desea para tener resuello suficiente durante los noventa minutos. En el costado derecho, que es donde lo ubica García Pimienta, tenemos a un futbolista de distancias largas. Esfuerzos constantes. Mete el cuerpo, la cabeza y lo que haga falta para rebañar el balón. Uno de esos 'pesados' para las tropas enemigas.
POPOVIC
Ojos abiertos y orejas orientadas. El serbio viene despierto a su primera experiencia en España. Sus 20 años y esa sobriedad en el cuadrilatero recomiendan prudencia antes de imprimir la etiqueta. Con Dzódic se malgastó mucho papel en su momento. El caso es que Popovic es un central que defiende. Y lejos de obviedades no parece una mala virtud. Zurdo, marcador y con mecanismos defensivos académicos. Andrej no ha salido en ninguna foto este verano y siendo defensa, y en pretemporada, sería lo normal. Ofrece seguridad y, al lado de lo que tiene como compañeros, incorporará mucho vocabulario futbolístico esta temporada en el club rojiblanco.
PULIDO
Hay apellidos que hablan por sí solos. No dejan duda. El ex de la SD Huesca ha demostrado lo que lleva demostrando en el campo toda su vida. Jorge Pulido tiene el don de la colocación para provocar ese pequeño choque -ni mucho, ni poco- con el atacante que no requiera rellenar ese parte azul y amarillo a terceros. Zorro. Competitivo. Y duro. Defiende el castillo con todo y, después de décadas, sigue anticipando en el balón parado ofensivo.
Este central ofrece una virtud escondida y es la calidad de entrenamientos; aprieta a sus compañeros para que el míster no lo tenga sencillo a la hora de decidir y obliga a tus delanteros a esforzarse al máximo para lucir. Es un win, win. Y en viajes tan largos como el que nos espera, todo sherpa que tire del equipaje es bienvenido.
QUIM
En su letra 'La Lluvia en los Zapatos', Leiva canta: "y te dejabas lo mejor para el final. Nunca, lo vi llegar". Así es Quim y así será Junyent. Conecta pases como el que recita la tabla del 0. Se asocia y combina. Genera sinergias. Y es incontrolable. Tiene cara de bueno y, realmente, en el césped es muy bueno. Lo ha demostrado este verano con una característica que posiblemente pocos vieron venir: 'veneno'. Es un jugador que tiene clase y que posee carácter. Dos rasgos en el adn de un jugador sobresaliente. Un zapato de cada color.
La mayoría de estas incorporaciones han sido en condición de agentes libres. El Almería ha sabido moverse rápido para anticiparse a otros clubes que aspiraban a hacerse con este grupo de jugadores tan particulares. Y, siendo la pretemporada más atípica posible y el mercado más condicionado de todos, los refuerzos apuntan a sumar para cumplir un objetivo muy complejo.
El séptimo pasajero -lo del Six Seven del principio- es Miguel de la Fuente. Al delantero no hace falta presentarlo porque donde habla, es en el campo.