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Primer Equipo
Los cien días de García Pimienta

El técnico rojiblanco ha logrado que el Almería se haya transformado en un equipo fiable con unos números sin antecedentes y un inicio histórico

Los primeros 100 días son una especie de muestreo para saber por dónde van las cosas y, en teoría, hacia dónde se dirigen. Es una frase estándar mundial que se usa para evaluar la efectividad, el ritmo y el rumbo de un nuevo gobierno. Xavier García Pimienta lleva 110 días sentado en el banquillo del Almería y ha supuesto mucho más que buenos resultados. El técnico ha revolucionado el día a día del vestuario rojiblanco haciendo de la capacidad de gestión grupal uno de sus baluartes. Su metodología y liderazgo han dado de sí un tipo de gobernanza ideal que ha encajado como anillo al dedo dentro de la idiosincrasia que tiene el club. 

De todos los tipos de liderazgos que hay, García Pimienta ha optado por el silencioso. Aquel que hace camino al andar. Desde su puesta en escena en la UD Almería, el 1 de julio de 2026, han aparecido por el camino muchas de las palabras que él mismo pronunció el día de su presentación. Exigencia. Dureza. Paciencia. Conceptos todos ellos importantes en una categoría, la de plata, tan particular. Sin embargo la que más ha lucido -y que también él mismo afirmó aquel día- es 'consistencia'. 

Este Almería es un cerrojo en cuanto a goles recibidos. García Pimienta ha logrado el tan necesario y deseado equilibrio entre lo que atacas y lo que defiendes. Actualmente su equipo ha encajado solo 7 goles en diez jornadas, y solo hay una temporada en toda la historia (20-21) en la que algo parecido haya sucedido. Seguridad, confianza y orden son rasgos que se desprenden de tal faceta.

Pimienta no ha estirado la manta para un lado dejando desnudo el otro; a veces, los cerrojos, consiguen solucionar un problema pero provocan otro. Los 20 goles anotados son un buen ejemplo de no haber perdido verticalidad, amenaza y solvencia. Para no perder partidos, es imprescindible no encajar; para ganarlos, hay que anotar al menos un tanto. Ocho victorias en diez partidos se traduce en un saldo de 24 puntos de 32 posibles que ningún otro Almería había sumado. Es un arranque histórico.

Todo este libro de contabilidad, con sus ingresos y gastos, mantienen en verde las finanzas rojiblancas. El saldo es más que positivo. El mejor arranque numérico de la historia de un club que ya ha coleccionado varios ascensos a Primera. Aunque más allá de resultados, la puesta en escena del Almería 26/27 también es llamativa en otras cuestiones. Ninguna, menor.

Pimienta es teoría y práctica; su discurso de "gran plantilla" han sido hechos consumados. Todos los jugadores -salvo en la portería- están teniendo sus oportunidades hasta el punto de que, a pesar de las seis victorias consecutivas, en todos los partidos ha habido un número de cambios relevante. El balón parado ha dado premio tanto en ataque como en defensa. Y, a la hora de leer un partido, sus decisiones han sido quirúrgicas durante el mismo. Tal y como él afirma: los jugadores que entran al final, ganan partidos.

En definitiva son cien días -110- donde el técnico ha creado un ecosistema favorable para que el jugador se desarrolle de la mejor manera posible. Un día a día en el que se está construyendo algo que quiere ser sólido, duradero y fiable en una liga tan exigente como la Segunda División.

Números de García Pimienta temporada 26/27