
La importante labor, que no se ve, del equipo de utilleros del Almería
Bernardo, Mari, Juanillo y Mateo son los primeros que se levantan cada día y los últimos en irse a descansar
Dentro de un equipo fútbol son numerosas las personas que trabajan para el mismo, al margen de la plantilla en sí y del cuerpo técnico, y cuya labor, pese a ser de suma importancia, no se ve. Los médicos, los fisioterapeutas y los utilleros, son un claro ejemplo. Estos últimos son de los primeros en levantarse y de los últimos en irse a descansar. Tienen que tener todo preparado para cuando suena el despertador de los jugadores y técnicos, y recoger al final todo el material para que a la mañana siguiente esté de nuevo a disposición de la plantilla.
El equipo de utilleros del Almería lo forman Bernardo Hernández, Mari César, Juan Ventaja “Juanillo” y Mateo Ruiz. Se han llevado la “casa a cuestas” hasta la concentración en Marbella. Son kilos y kilos de material desde ropa de entrenamiento y de paseo, a botas, zapatillas, balones, pesas, picas y demás utensilios de entrenamiento. Las bodegas de los dos autobuses, así como una furgoneta, desplazaron todo ello.
Una vez en el centro de operaciones la logística tiene que funcionar a la perfección. El coordinador y “jefe” del equipo de utillería es Bernardo, que cuenta con el apoyo de Mari, pendiente de todo lo relacionado con la lavandería del hotel, que no es poco. Junto a ellos, Juanillo y Mateo, los “todoterreno” que desarrollan su labor en el “cuartel general” de la concentración y en las instalaciones de entrenamiento, donde hay que desplazar… y recoger, además, el material de trabajo y litros y litros de agua para la hidratación de los futbolistas.
Los jugadores tienen que tener a primera hora de la mañana su ropa de entrenamiento; luego al llegar al hotel se cambian para almorzar, primero, y para ejercitarse, por la tarde, después. Una vez acabada la actividad, toca cambiarse de nuevo con la ropa de paseo. Todo lo usado, a la lavandería para que esté preparado pocas horas después para volver a empezar el ciclo… y así un día y otro. También tienen que controlar el calzado (botas, zapatillas y chanclas de ducha) y cuando hay partido la ropa de calentamiento y de juego. ¡Casi nada!