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Primer Equipo
Este Almería es un zorro salvaje

La victoria en el estreno de la temporada dejó muchas lecturas positivas de un equipo que, entre otras virtudes, tiene la de cazar por instinto

La Unión Deportiva Almería consiguió empezar limpio el curso 26/27 tras aprobar, con nota, en el estreno liguero. El equipo rojiblanco tuvo orden, equilibrio y exhibió unas líneas maestras de lo que quiere evolucionar con el paso de las jornadas. La dirección de campo fue notable y los jugadores demostraron que la idea global encaja como anillo al dedo al perfil individual.

ORDEN. Pareciera que las diferentes líneas de campo en el Almería están unidas con un cordel. La cuerda tiene sus límites. Ni demasiado larga ni muy corta; tan importante es evitar espacios en los que disfrute el rival como permitir la fluidez necesaria a la hora de elaborar el juego. García Pimienta está diseñando un habitat en el que se exploten virtudes y se camuflen carencias. Establecer un bloque sólido es una de las claves para no ser un equipo fácil y que, lo que genere el enemigo, sea virtud propia y no facilidad ajena.

BALÓN. La posesión de la pelota tiene infinitos objetivos y, en el caso del Almería, fue usarla como herramienta de trabajo. Ante el CD Eldense se buscó acumular pases sin retener el balón; en muy pocos pasajes del encuentro los jugadores de Pimienta tocaban tres o cuatro veces el esférico sino que, casi siempre, eran como mucho dos toques. Control y pase. Teniendo muchas veces el poseedor del balón al menos dos opciones para combinar y, cuando llegara el momento preciso, acelerar y romper líneas. Así viajó el equipo hasta la portería de Vilá al mismo tiempo que, en caso de pérdida, sentirse arropado para ralentizar el juego del CD Eldense.

TEMPO. Jugar siempre en ritmos elevados con independencia del resultado es un riesgo que conviene controlar. La pausa, a veces, permite a los equipos acelerar. El pasado fin de semana el Almería ajustó perfectamente la velocidad del encuentro en función de su contexto. Los futbolistas manejaron muy bien lo que requería cada fase del partido. Guedes y Dzódic supieron interpretar la partitura en ese motor que siempre es el centro del campo y, sus compañeros, también supieron cuándo 'invitar' a su rival a venir para ir. Durante la mayor parte del encuentro la sensación generalizada fue que el partido se jugó cómo quiso el Almería, algo que ya en la previa había advertido el entrenador como una de las claves.

LIBERTAD. Los mecanismos de juego tanto ofensivos como defensivos empiezan a verse y crecerán con el paso de los partidos. Sin embargo también coexiste el orden con el desorden; la calidad individual de la plantilla pudo verse en la libertad que tuvo Cipenga en el carril zurdo, las conducciones de Arribas y las aportaciones de Embarba. Incluso la movilidad en la zona neurálgica de Stefan Dzódic para 'morder'. Miguel de la Fuente, referencia ofensiva, abandonó en muchas ocasiones el área para ofrecer apoyos y descargas que generaran superioridades. 

PLAN DE PARTIDO. La constante en estas últimas temporadas en las que a mitad de agosto se inician los campeonatos es ver una caída física significativa de los equipos a partir de la hora de juego. La salida de Cipenga en la segunda mitad provocó un doble efecto: recuperar la profundidad que había perdido el equipo en el reinicio del partido y desactivar la reacción que el Eldense pudiera tener tras el paso por vestuarios. Fue el congoleño atrevido y amenazante en este flanco para provocar una ocasión que casi transforma De la Fuente y el penalti que sufrió el ariete. Pimienta utilizó a uno de los jugadores más eléctricos de la plantilla en el momento más preciso del partido.

AFICIÓN. Lunes, agosto y un calor inaguantable. Cerca, todavía, la decepción de aquellos playoff. Y toda una temporada por delante. Tal vez el contexto invitaba a esperar cómo navega este barco para posteriormente decidir si el aficionado embarca o no. Sin embargo fueron cerca de 16.000 espectadores los que estuvieron en el UDA Stadium y se dejaron notar. Unos días antes ya se habían dado cita 1500 personas en el acto de presentación de los seis fichajes rojiblancos. Una declaración de intenciones de que el folio está en blanco y hay muchas ganas de escribir un capítulo de oro en este cuaderno de Bitácora.