Los rojiblancos tienen tres partidos consecutivos a domicilio ante la UD Castellonense, en la Copa del Rey, y frente al Éibar y el Girona en la Liga
El Almería ha iniciado frente al Real Oviedo un calendario de competición realmente frenético y cargado de partidos porque ahora va a compaginar la Liga con la Copa del Rey, y encima afrontando tres partidos consecutivos como visitante.
Sin descanso, el martes visitará a la UD Castellonense en la primera eliminatoria de la Copa del Rey; para luego, el sábado, enfrentarse a la SD Éibar en el Estadio de Ipurúa, dentro de la décimo segunda jornada del campeonato de la regularidad. Es una semana de tres encuentros, con el disputado contra los ovetenses, que hará la plantilla no descanse ningún día.
Después de visitar a los eibarreses, en la siguiente jornada, la décimo tercera, también tendrá que viajar a otro estadio de la máxima dificultad para medirse a un nuevo aspirante al ascenso como es el Girona. Casi nada. Luego, el 14 de noviembre, regresará a casa para recibir al Andorra.