2-1: El Almería no va de farol
Los rojiblancos superan a un gran Córdoba y además de vencer a un rival directo enseñan su póquer de victorias consecutivas para aspirar a todo
La Unión Deportiva Almería ha logrado una victoria de muchos quilates tras vencer a un Córdoba CF que no perdía fuera de casa desde septiembre. Los rojiblancos deslumbraron con una primera parte mayúscula y un ejercicio extraordinario de resiliencia en la segunda que le hicieron acreedores del cuarto triunfo consecutivo. Un póquer con el que, la UDA, marca territorio.
De un tiempo a esta parte el día de la marmota se ha instalado en el equipo indálico. Gana, sabiendo ganar. Sufre, sabiendo sufrir. El caso es que, con la dósis de sufrimiento propia de la categoría, el desarrollo de los partidos guarda miles de semejanzas; como el inicio de los partidos, por ejemplo. El Almería avasalló, una vez más, al Córdoba CF desde el saque inicial.
A los cuatro minutos de juego Álex Muñoz ya avisaba con una primera ocasión; un golpe de vista que muchos aficionados celebraron como tanto por el efecto óptico tras golpear en el lateral de la red un zurriagazo violento. A los trece minutos Bonini 'pinchaba' el balón con la cabeza con un testarazo que fue en dirección al guardameta con multa por exceso de velocidad a la pelota. Y a los diecisiete, Arribas abría la defensa cordobesa como si fueran las aguas de Moisés y al pisar la medialuna definía de zurda con un remate a la base interna del palo de la portería califa. ¿Se puede salir mejor a un partido?
Seguramente alguno respondería con un: "sí, con un gol, ¿no?"; pues llegaría en el 27' y lo firmaría Miguel de la Fuente. Esta semana es de sobra conocido que se han producido diferentes terremotos con epicentro en Tabernas; al parecer, una de las réplicas se ha sentido en el UDA Stadium en la arrancada de 'Miki' buscando un balón teledirigido desde la defensa y con el sello de Nelson Monte. Miguel de la Fuente, con la fe y la pelea de Miguel de la Fuente, aprovechó que el zaguero calculó mal y se colocó entre este y el portero para dejar a los dos mirándose y él celebrando su segundo gol, consecutivo, con su nuevo equipo.
El Almería estaba desatada en ataque y exquisita en defensa, anulando las piezas más peligrosas del Córdoba CF. Y llegó la voracidad tan características del equipo rojiblanco que, tres minutos más tarde, de nuevo lanzaba confetis con el segundo gol. Un tanto que nació en la probeta del laboratorio. Balón parado casi desde el centro del campo pegado a la zona de Preferencia. Pantalla de Álex Muñoz para que cayera a banda Miguel de la Fuente que, además de marcar los empieza a dar; el ariete clavaría un puñal raso al área y el propio Álex Muñoz sacaba un remate dulce y sutil para cambiar la trayectoria del balón y dejar a todos con la boca abierta. Y el partido encarrilado.
El Córdoba CF llegaba al UDA Stadium sin perder desde septiembre como foráneo y con solo trece goles recibidos en esa condición; su rival, le había anotado dos y le había perdonado como mínimo otros dos. La precisión del primer pase, la movilidad de los jugadores y el sentido del juego era total en los hombres de Rubi que, eso sí, celebraron que la última acción antes del descanso de su rival acabara en el larguero.
SEGUNDA PARTE
La experiencia dice que un 2-0 es un resultado que todos quieren pero que los mismos temen. El equipo de Ania no se arrugó y salió al campo a entrar en el partido. Necesitaban un gol que les espoleara y Andrés Fernández se lo negó en el 57' a Carracedo, que se topó con las piernas del meta murciano con un remate potente saltando sobre la hierba.
El cuadro cordobés empezó a hacer todo lo que el Almería le había impedido en el primer tiempo, con posesión del balón e iniciativa en el juego que hundió en su área al Almería. El equipo rojblanco tuvo que remangarse en este pasaje para proteger un castillo que el Córdoba sitiaba peligrosamente.
De nuevo el ángel de la guarda estuvo presente con una doble parada espectacular en el 67' que salvó al equipo en el momento preciso; Andrés Fernández voló y con una palomita de época despejó el remate de Albarrán y, levantándose como si fuera un muelle, se echó encima del balón para evitar que Bri atinase con su remate.
Los locales llevaban tiempo afanándose en defensa e inéditos en ataque y antes del gol del Córdoba, Sergio Arribas tuvo la sentencia. Después de una maniobra para enmarcar de Miguel de la Fuente -recibiendo de espaldas, protegiendo el balón y enviándoselo en carrera a su compañero- el pichichi tuvo lo peor que puede tener un futbolista: tiempo para pensar. Su mano a mano se resolvió mal y, en la jugada siguiente, llegaba el parraque.
Percan, que acaba de salir al terreno de juego, encontraba un balón suelto dentro del área tras una maniobra polémica sobre Álex Muñoz y lo convertía en el 2-1 con más de diez minutos por delante.
Una nueva prueba de supervivencia que el Almería volvió a sacar adelante con esfuerzo, solidaridad y el punto de veteranía/jerarquía que ofreció Ely en el eje de la zaga. Con todo Córdoba plantada en el área rojiblanca, los indálicos gestionaron bien el agobio final.
Jornada 27. UDA 2-1 Córdoba CF
- +9