3-2: Baptistao firma otro éxtasis en casa
Un nuevo gol en el descuento deja la séptima victoria en casa de forma consecutiva y pone la guinda a un partido mayúsculo jugado a tumba abierta. Doblete de Embarba
El reloj marcaba las 22:49 horas en Almería y el videomarcador del UDA Stadium el minuto 90. El universo quedó congelado durante décimas de segundo mientras Baptistao se suspendía en el aire tras un envío al área de Morcillo. Y la afición rojiblanca, y la deportivista, y la racinguista, y la malagueña, y la orellut, y la amarilla quedaban sin respiración y en silencio esperando el desenlace de la jugada. Instantes después, viendo aterrizar la pelota al fondo de las mallas tras un remate de época de cabeza del brasileño, el universo rojiblanco gritaba desde las entrañas la palabra más hermosa del mundo: "GOOOOOOOOOOOOL".
Así, de esta guisa, el Almería conseguía el 3-2 definitivo en la zona Cesarini para igualar el mejor registro de su historia -siete victorias consecutivas en casa- y sumar un triunfo vital ante un rival directo a base de fe y fuerza. Y es que, seis minutos antes, el Málaga CF había igualado los dos goles de ventaja que tuvo el equipo rojiblanco. Y, en lugar de caer en el agujero, los de Rubi apartaron toneladas de tierra y salieron de él por la puerta grande.
En plena Feria del Libro el autor rojiblanco se despachó con uno de suspense; antes del desenlace final, hubo mucho argumento previo en esta nueva entrega del siempre inquietante mundo HYPERMOTION; comenzando por los cinco protagonistas nuevos que irrumpían en esta nueva trama de la jornada 36. Rubi modificó la mitad del equipo -literal -para revitalizar el empuje necesario para plantar cara al mejor equipo 2026. Y el Málaga CF comenzó el partido con un dominio sordo ante un Almería excesivamente mudo, tal vez responsabilizado de más con lo que tenía entre manos.
Emoción a espuertas pero ocasiones claras, escasas. El primer highlight tardó en llegar veintidós minutos, con un disparo de Arnau buscando el palo alejado de Herrero tras una acción fantástica entre Miguel y Arribas. La conducción de Miguel fue fulgurante y la 'croqueta' con el balón un manjar. Rozaron los locales el primero de la noche.
Progresivamente fue recuperando cancha y amenaza el equipo indálico que en el 40' anotaría un gol, tras cabezazo de Bonini, que el árbitro invalidaría con una rapidez y claridad que sin embargo la jugada no destilaba tanto. Y así concluyó una primera parte de máxima tensión entre dos equipos que amagaban mucho pero golpeaban poco. Incursiones, escaramuzas y alternativas en un juego con 16.200 espectadores en el UDA Stadium, cifra inédita en un partido en Segunda en Almería.
El formidable tiroteo empezó en el amanecer de la segunda mitad y el primer pistolero en desenfundar el revólver sería Embarba, autor del primer gol en el 50' tras una acción brillante de puro delantero protagonizada por Miguel de la Fuente; el ariete, atacando área sin ángulo, dibujó la jugada más vieja del fútbol con un pase de la muerte que convirtió en el 1-0 el capitán rojiblanco.
La caja de Pandora se astilló y los dos equipos se lanzaron a portería contraria. Tres minutos después de sacar de centro, Joaquín Muñoz se saltaba todos los límites de velocidad posibles y se coló con el balón hasta la cocina donde, Andrés Fernández, le echaba el alto y evitaba el 1-1. Afortunadamente las alineaciones la siguen haciendo los entrenadores porque, algún plumilla, no hubiera puesto ahí a quien salvaba del empate.
Ida y vuelta en alta velocidad; esta vez, justo tras lo anterior, Arnau no atinaba a rematar en área una extraordinario balón servido y presentado por Chirino tras una visión de juego espectacular de Embarba. El capitán, dos minutos después, se encargaría del 2-0 con otro disparo certero para abrir brecha en el marcador y aplicar calma y sosiego a un partido que estaba enloquecido. No fue así porque, otra vez en menos de cinco minutos, el Málaga replicaba con el 2-1 para meterse en el partido de lleno; Adrián Niño, de media distancia, sorprendía con un latigazo que acababa en la jaula rojiblanca y dibujaba un partido completamente diferente.
Y cuando menos pasaba, más sucedió cuando Haitam dejó helado el recinto en los últimos instantes con el gol del empate tras tiro cruzado. Era el 86' y los visitantes demostraban que no están luchando por el ascenso de casualidad; propiciaban este golpe seco en la boca del estómago que, en condiciones normales, noquea y deja sin aire y sin reacción posible a quien lo recibe; pero el Almería demostró el grosor de su armadura y el material del que está hecha cuando llegó el descuento y todos sujetamos a Baptistao en el aire para abofetear ese balón con clase y acierto en el 3-2 definitivo.
La séptima victoria consecutiva en casa fue, precisamente, protagonizada por el Séptimo de Caballería que desniveló la batalla en su momento álgido; Morcillo y Baptistao, ambos de inicio suplentes, salieron al campo para centrar y rematar una jugada épica, brillante e inolvidable.
Si el eslogan escogido por la UDA durante la semana fue 'Hagámoslo de nuevo', el equipo lo ha vuelto a hacer: ganar en el tiempo de descuento y seguir prendiendo la llama del ascenso a Primera
UD Almería 3-2 Málaga CF
- +7