El Almería recoge el premio final a base de una insistencia encomiable y logra remontar el partido frente al Burgos CF con, de nuevo, gol de Miguel. Es la quinta victoria consecutiva del curso
El Almería recogió el fruto al final del partido pero, antes, sembró toneladas de fe. Treinta disparos sobre la meta del Burgos CF y un carrusel de ocasiones fueron la antesala de los goles de Cipenga (76') y de Miguel de la Fuente (82') para certificar la primera remontada de la temporada. García Pimienta dijo en la previa "será un partido largo" y sus jugadores completaron la frase: "que vamos a ganar".
Los rojiblancos tuvieron que sacar en casa por primera vez la escoba y el recogedor; el equipo burgalés, con el tanto de Karrikaburu, había roto la vajilla con la ventaja al descanso pero tuvo delante a un conjunto que desborda alma y no negocia esfuerzos para sumar, poca broma, la quinta victoria consecutiva.
PRIMER TIEMPO
Arrancó el partido lento, pesado y plomizo. Midiendo riesgos por parte de los dos equipos. Sin peligro en ninguna de las dos áreas. Y un balón buscando inquilino. En esa guerra táctica lo único reseñable sería un disparo tibio de Arrribas en el minuto 16 y, un pestañeo después, la lesión de Mikel Vesga. El mediocampista, que había recibido un golpe, dejó sitio a Quim. De nuevo, cinco cambios en la alineación inicial de García Pimienta a pesar de la inmaculada trayectoria de su equipo en las últimas cuatro fechas.
La partida de ajedrez no se abriría ni con el paso de los minutos. La sobriedad de ambos contrincantes y su buena disposición defensiva evitaría el peligro. Acumulaba pases el bando rojiblanco sin encontrar grietas en el equipo burgalés y, este, exponía y arriesgaba poco pero permitía nada. UDA y Burgos protegiéndose el mentón.
Y en el primer error, el primer gol. Sería en el 39' cuando una mala salida de balón sería penalizada con el 0-1 de Karrikaburu; el delantero, que solo tuvo que empujar el balón tras un pase raso de Llabrés, rompería las tablas en el UD Almería Stadium. El socavón en área pequeña casi igualaba el agujero que oculta la lona del Fondo Norte.
El tanto despertó a los locales que a raíz del golpe sumaron sus primeras y claras ocasiones. Un aviso de Thalys en el 43' con un remate de cabeza potente y picado tras un centro de Baptistao y una salvada con los pies de Cantero a remate de este último.
Así llegaría el partido al descanso; con los almerienses en desventaja después de mucho tiempo y por primera vez esta temporada con la necesidad de responder al primer golpe del rival.
SEGUNDO TIEMPO
El Almería inició la segunda parte con muchos deberes. Demasiada tarea. Muchas estadísticas para romper. En esta 26/27 no había marcado en las segundas partes, no había perforado la portería del fondo norte y, para colmo de los colmos, no había tenido que remontar ningún marcador en contra. El árbitro, por cierto, sin triunfos locales esta temporada. Se remangaron los Hijos del Desierto en busca de la reacción y a partir de ahí llegó el carrusel de ocasiones. Una detrás de otra.
Quim en el 55' pudo empatar tras una jugada fantástica. Arribas dejó solo a Quim sobre el punto de penalti pero se demoró lo justo para que su remate fuera forzado y acabara en las manos de Cantero. De nuevo Arribas, otra vez desde el perímetro del área, intentó el gol con un chut potente cuya Folha Seca casi vacuna la meta burgalesa.
García Pimienta cargó en este pasaje del partido el horno con leña de alta combustión: Embarba, Miguel y Chirino sustituían a Baptistao, Thalys y Luna. Replicaba movimiento Sergio Francisco en el equipo visitante con otros tres cambios a la vez.
Bonini se llevaba las manos a la cabeza a la hora de juego tras rozar el 1-1 en un saque de esquina. El italiano atacó el primer palo y los reflejos espectaculares de Cantero evitaban el empate, que parecía cuestión de tiempo y de suerte. Acierto poco, insistencia mucha.
Otro canto de un duro faltó para que De la Fuente pusiera las tablas tras una asistencia de Arribas al primer palo y un remate cruzado que se fue por línea de fondo. Y como el trabajo siempre paga, el Almería recogería el premio a la insistencia y a la paciencia con seis minutos letales.
Cipenga, de cabeza, sería quien colocaría el 1-1 después de un envío teledirigido de Arribas desde el flanco derecho. El acróbata congolés, después de cruzar medio mundo esta semana, llegaba al segundo palo de la portería del fondo norte para hacer el primer gol en ese lado y, también, anotar la primera diana en el UD Almería Stadium durante una segunda parte. Dos checks en verde de un plumazo y una única estadística por romper. La importante.
La haría trizas el más fuerte de la clase y el que -dijeron- no tiene gol: Miguel de la Fuente. El ariete construyó una pared con Arribas y desde la corona del área ganaría el partido con el 2-1 en el minuto 82. Era el octavo remate sobre los tres palos de su equipo y el disparo número veinticinco; tanto fue el cántaro de De la Fuente que, al final, acabó con los tres puntos y esa primera remontada de la 26/27.
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