Tercera victoria consecutiva cimentada en un primer tiempo para enmarcar y una segunda mitad de pico y pala. Resultado corto con goles de Melamed y Javi Muñoz
La UD Almería ha convertido la excepción, en rutina. Dulce, por cierto. Casi empalagosa, incluso. Y es que no solo cuenta sus partidos en casa por victorias sino que, lo que está haciendo en las primeras partes, es algo fuera de lo común. Los rojiblancos brindaron una primera parte -otra vez- de un nivel altísimo con un volúmen de ocasiones sin parangón. Después, con la ventaja de dos a cero, volvieron a abrazarse a la contención para sumar una tercera victoria consecutiva y una nueva portería a cero -van tres de seis-. El Almería perdonó pero no falló.
PRIMERA PARTE
Cuando un entrenador introduce cambios -y Pimienta introdujo cuatro respecto a la victoria en Córdoba- espera provocar cosas. En esta ocasión, el técnico ofreció en bandeja de plata una oportunidad para jugadores que no habían participado en las dos victorias recientes. Y en los primeros siete minutos de juego el Almería generó un balón al poste, dos uys, un saque de esquina y entre medias el primer gol del partido. Fue tempranero y obra de uno de esos jugadores que, semanas atrás, tuvo que ver el partido desde la banda. Melamed transformaría un disparo desde el perímetro del área en el 1-0; un golpeo exquisito y teledirigido que casi rozó el palo derecho de Coke antes de besar, suave, las mallas de la portería del Fondo Sur. La sonrisa de Melamed, otra vez, iluminaba el recinto rojiblanco para enfilar a los suyos hacia el triunfo.
Nada más iniciar el encuentro -entre el primer minuto y el segundo- De la Fuente había mandado un balón a ese mismo palo por donde se colaba el tanto del '10'; Embarba, ya con la ventaja de su equipo, estuvo a punto de hacer el segundo tras un control orientado que provocó un agujero defensivo celeste y cuyo remate violento se estampó en el cancerbero del Celta Fortuna para acabar en córner. El equipo de Pimienta volvía a ser un rodillo.
Despertó el filial celeste con un lanzamiento de largo recorrido por parte de Capde; el pivote inventó el despeje-chut: cruzándose en un corte para abortar una transición rojiblanca, su golpeo parecía una patada a seguir y sin embargo resultó ser un disparo espectacular que se estamparía en el travesaño de Andrés Fernández. No tuvo 'fortuna', ahora, el Celta.
Javi Muñoz sabíamos que podía ser pivote, organizador o incluso jugar de mediapunta pero, al parecer, se ha reconvertido en delantero centro. Unas de las últimas llegadas esta temporada a la entidad rojiblanca, marcaba su segundo tanto de la temporada tras cazar en el área un centro perfecto de Luna. Javi Muñoz, colándose entre los tres centrales y anticipando, colocó su bota derecha para empujar el balón y poner el 2-0 en el marcador. No es la primera vez que el centrocampista acaba siendo la punta de la flecha rojiblanca.
Lo del Almería en casa, en las primeras partes, empieza a ser digno de estudio. Si en sus dos anteriores partidos como local su saldo en las primeras partes era de seis goles a favor, ya ponía otros dos en su casillero. Ocho tantos a favor en tres inicios de partido. Y pudieron ser más. Melamed no masticaba en área pequeña el bombón que le enviaba Embarba en banda y el propio madrileño mandaba otro balazo más al pecho de Coke.
El vendabal ofensivo del Almería es difícil de ver en esta categoría. Con dos goles de ventaja, y rozando el tercero en infinidad de ocasiones, el equipo indálico se empadronó en el área de su rival. Melamed en el 35' volvió a rozar el gol con un disparo desde la medialuna. Cipenga, a la jugada siguiente, también pudo colocar otro gol en su equipo pero su disparo cruzado con la zurda se marchó saludando de cerca al palo izquierdo. Era el noveno disparo rojiblanco sobre portería; el cuarto, entre los tres palos. Sin contar el poste, claro.
Acabaría el primer asalto con la sensación de goleada pero con un partido, todavía, abierto.
SEGUNDA PARTE
Pimienta dejó a Dzódic en la ducha -durante la semana había tenido una dolencia- y entró Vesga a la medular. Por su parte Fredi también introdujo dos cambios para cambiar la imagen de bisoñez mostrada por los suyos. Y muy pronto, como ocurriría en el prólogo del partido, llegarían las ocasiones. Si De la Fuente tuvo un poste nada más comenzar, el ariete rozó la diana a los dos minutos de reiniciarse el partido. Su volea pareció un penalti en movimiento y su remate no encontró el arco por centímetros.
Tan lejos del partido pero tan cerca del marcador, el Celta Fortuna tuvo su momento para coger el tren del partido. Fue Óscar en el 48' quien erró en el mano a mano con el meta rojiblanco por ajustar demasiado su tiro cruzado.
A partir de ahí los visitantes cogieron peso en un partido que, sin embargo, pudo y debió sentenciar el Almería con varias situaciones de gol clamorosas que no terminaron en el descabello final. Embarba en el 55' buscó el remate desde fuera del área limpiando el polvo del larguero de la meta del Fondo Norte. Y De la Fuente, otra vez, tuvo en el 82' la guinda de una jugada coral para acabar de sacarse los demonios pero faltó una décima de segundo para rematar sobre área pequeña el enésimo envío al área.
La ventaja de 2-0 no fue sencilla de mantener porque el Celta cogió mayor protagonismo en el segundo acto pero, al igual que el Almería había vuelto a exhibir la facilidad de ver portería y generar juego, los de Pimienta le han cogido el gusto a saber defenderse con garantías. No permitió Andrés Fernández ensuciar la jornada y en el 85' negó el tanto enemigo.
EQUIPO
En un hormiguero cada miembro juega su papel. Las hormigas obreras buscan alimento, construyen y cuidan el habitat. Las soldado, por su parte, defienden la colonia y protegen las rutas de alimento. Ellas, por sí solas, tienen poca esperanza de vida y, sin embargo, juntas logran la verdadera fortaleza. En este equipo 26/27 el nido rojiblanco ha demostrado que tiene talento y sacrificio; ataque y defensa; golpeo y resistencia. Juegue quien juegue; jueguen, lo que jueguen. El Almería suma la tercera victoria consecutiva y la tercera portería a cero de la temporada sin un nombre propio y sí un nombre común: equipo.
- +6