Tuvo que ser en la prórroga y en el último minuto de un competido partido que resolvió Arribas de penalti. Yaakobisvili fue un muro durante 120 minutos
Aguantó de pie la Unión Deportiva Almería los aldabonazos del Castellonense con los que quiso derribar una puerta que Yaakobishvili convirtió en acorazada. El equipo rojiblanco resolvió la eliminatoria copera en el último suspiro tras ir a la prórroga y reaccionar cuando más contra las cuerdas estuvo. Thalys de cabeza y Arribas de penalti remontaron el duelo para dejar en la siguiente ronda a un equipo que acumula otro partido más sin perder.
PRIMER TIEMPO
A los 30 segundos del inicio del partido el Almería ya sabía lo que tenía por delante; una jugada embarullada dentro del área rojiblanca terminaba con un remate que besaba la parte superior del travesaño de Yaakobishvili y una declaración de intenciones por parte del equipo albinegro.
El equipo de García Pimienta tenía que adaptarse a un guión de partido radicalmente diferente a lo habitual. Con el estreno del portero húngaro, la titularidad del central Popovic y el esperado -y celebrado- regreso de Guedes en la sala de máquinas, salía el Almería bajo la luz ténue del Eliseo Plá Ramírez. Convenía extremar precauciones ante el empuje del sueño local.
El UD Castellonense se pertrechaba bien con tres centrales y su juego exterior levantaba al expectante público de Villanueva de Castellón. Cada balón largo parecía ser empujado por su afición y la retaguardia rojiblanca -inédita- se tuvo que emplear a fondo para desbaratar sus escaramuzas; ello, sin renunciar a intentar jugar en la superficie artificial.
El Almería sobrevivió mientras Quim y Lelo trataban de mover al equipo. Insistió constantemente el equipo por su flanco diestro sin encontrar espacio y sin lograr perforar la férrea y nutrida línea de cinco diseñada por Iñaki Rodríguez.
Sin duda el tramo más peligroso de este primer tiempo fue la parte final, con dos ocasiones claras que lamentó el Castellonense. La primera tras un córner y un balón que no atajó Yaako -con posible falta al portero- y la segunda en un remate inmediatamente después que saludó de cerca el palo izquierdo.
No tuvo premio la excelente puesta en escena del Castellonense -sin conceder ni un solo error- y la resistencia de los nuestros dejó el marcador como empezó.
SEGUNDA PARTE
No aflojaron en la reanudación los locales y continuaron enfilando la meta de un Yaako extraordinario. No pudo batirlo en el 55' Winstanley de cabeza después de recoger un centro desde la izquierda y lanzarse en plancha, ni tampoco Diego de Pedro en el 62' con un remate de media distancia que volvió a salvar el inspiradísimo meta húngaro.
Ahí llegó el momento del Almería. Fue como un clic que crujió el partido en dos. Baptistao remataba poco después del asedio anteior y el rechazo del portero no pudo cazarlo Thalys. El disparo del brasileño llegaba para cambiar el sentido de la eliminatoria.
Poco después el propio Baptistao tendría la ocasión más clara del partido y por un milagro no acabó en el 0-1. Un balón al área, una vaselina aprovechando la salida del cancerbero y un balón que se iba justo a la madera y botando en línea de gol. Minuto 73 y un tramo final por delante emocionante como siempre la Copa del Rey ofrece.
No se arrugó en ningún caso un combativo rival que se asomaba constantemente sobre el área rojiblanca. De nuevo, los nuestros, defendían el rancho y desesperaban el ímpetu de los locales. Ninguno de los dos encontró resquicio alguno y el partido se fue a la prórroga.
PRÓRROGA
El tiempo extra fue un mini partido totalmente diferente donde llegaron los goles. El primero en golpear fue la UD Castelloense en la primera parte y después de un buen córner servido al corazón del área que fue rematado por Murillo de cabeza para el 1-0. La afición albinegra soñaba fuerte pero encontró la réplica de su rival.
Sería en la segunda mitad de esta prórroga, cuando más apretado estaba el Almería, cuando el equipo de García Pimienta igualaba. Sería también de cabeza. Álex Sola, que empezó como lateral y terminó como extremo, sería quien enviaría la asistencia para un remate ortodoxo y limpio de Thalys para el 1-1.
Y en el último suspiro una cabalgada tremenda de Miguel de la Fuente acabó con Álex Sola, otra vez, provocando un penalti que Arribas mandaba a guardar para dejar a su equipo en la siguiente ronda. Fue David contra Goliat pero, aquí, el final fue diferente y la UD Almería consiguió el objetivo de avanzar en Copa.
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