1-2: El Almería cede ante el Dépor
Derrota de los rojiblancos que a pesar de ponerse por delante en el marcador no lograron sujetar a un rival que en transiciones acabó venciendo
La UD Almería inicia con mal pie la segunda vuelta del campeonato tras perder en casa, frente a un rival directo y con una remontada que el RC Deportivo logró mediante contragolpes letales. En todo caso no fue un buen día para los rojiblancos que lejos de aprovechar la ventaja inicial en el marcador adolecieron de fluidez en el juego y de control del partido. Yeremay fue una condena y la derrota, la penitencia. Demasiados pecados capitales cometidos ante escenarios probables.
El partido empezó siendo una contradicción en sí misma puesto que arrancó con roles intercambiados; era el Dépor quien tenía y usaba el balón como herramienta de trabajo para construir juego mientras el Almería lo que construía era una ventaja en el marcador en el 12' tras un certero contragolpe. Baptistao fue quien firmó ese tanto tras una maniobra de delantero puro pero con un prólogo excelso ejecutado por Embarba; este, recibiendo de espaldas y tras un giro de cintura seco, dibujaba un pase entre líneas de zurda hacia el nueve 'mentiroso'. La definición del brasileño fue una cátedra: dos amagos para tirar al defensor al suelo mientras avanzaba con la pelota y un disparo cruzado al palo alejado de la meta deportivista.
El Dépor sacó de centro y en el minuto 22' aplicó la ley del Tailón; esto es, ojo por ojo y diente por diente. Yeremay calcó el movimiento y la asistencia de Embarba para habilitar en la banda izquierda a Quagliata quien de centro raso dejó a Eddachouri solo, sobre el punto de penalti, ante Andrés Fernández. El ariete indultó la meta rojiblanca inexplicablemente.
A partir de ahí el Almería fue sumando pequeños problemas que por acumulación se transformaron en un galimatías sin resolver. Pérdidas de balón en zonas delicadas; precipitación y desequilibrio; además de un nivel técnico del RC Deportivo altísimo, provocaron una versión gris y poco habitual de nuestro equipo que, sin embargo, fue quien más amenazó con dos lanzamientos de Horta -único cambio en detrimento de Guedes respecto a Anduva- y otro más de Baptistao para finalizar el primer tiempo con ventaja pírrica en el marcador.
Así se reinició el partido con un Almería sin alardes futbolísticos pero con un gol de ventaja que, primero había que conservar y, después, rentabilizar. Ni una cosa ni la otra porque Yeremay, en el minuto 48, despegaba en su campo a la carrera y tras tres toques en conducción conseguía el 1-1 para devolver las tablas al partido. Esa jugada, contragolpe de manual, sería el molde con el que los visitantes acabarían remontado la importante cita. Y es que tras dos avisos previos, de nuevo Yeremay haría daño al galope para acabar asistiendo a Mulattieri que sería quien anotaría el 1-2 definitivo a falta de diez minutos para el final.
No tuvo el Almería su mejor partido antes de ni, tampoco, a posteriori; puesto que los rojiblancos, con Miguel de la Fuente y Jon Morcillo debutando de urgencia para intentar el empate, no acabó por generar ese arreón que hiciera pensar en la posibilidad de igualar. Y eso que toda la pólvora estaba en el terreno de juego con Nico Melamed, que volvía tras dos meses lesionado, y Thalys en la punta de lanza.
Así, llegó la primera derrota de 2026 para empezar de la peor manera la segunda parte del campeonato.