El Almería se adelantó en el marcador y el Éibar empató en el 87 tras asediar la portería de un brillante Andrés Fernández. En el descuento Gui Guedes pudo marcar el segundo. El partido estuvo detenido alrededor de 20 minutos por la caída de un aficionado almeriense desde la grada al campo
El Almería sumó un puntazo en Ipurúa, que bien pudieron ser los tres, pero también ninguno por las alternivas que hubo en un partidazo entre dos equipos que se encuentran en la zona de privilegio de la clasificación y que tienen como objetivo el ascenso. El conjunto almeriense se adelantó en el marcador en el minuto 18 tras un brillante comienzo de encuentro, pero luego el Èibar apretó y asedió a los rojiblancos logrando el empate en el 87. En el descuento, Gui Guedes a punto estuvo de poner el 1-2. Valioso empate, que quizá no se valore en su justa medida.
Xavier García Pimienta, al contrario de jornadas anteriores, no hizo cambios en el once y alineó el mismo equipo que frente al Real Oviedo, aunque estaba "justificado" porque los que se quedaron en el banquillo eran los que jugaron en la Copa del Rey, excepción de Quim Junyent, que repetía. La formación presentada en Ipurúa era de auténtico lujo. Y así lo puso de manifiesto el Almería porque desde el comienzo del encuentro mandó con solvencia. Tuvo el balón y llevó la iniciativa con criterio. Dzodic, Javi Muñoz, Arribas, Quim Junyent... ofrecían mucha calidad. Obviamente, el Éibar, tercer clasificado, tuvo sus opciones y generó peligro, pero bien resuelto por la zaga rojiblanca.
En el minuto 18, se ponía de manifiesto lo que estaba sucediendo sobre el terreno de juego, y una brillante acción del conjunto almeriense suponía el 0-1 al culminar Quim Junyent, dentro del área, una jugada perfectamente hilvanada. El fútbol hacía justicia.
En ese momento tuvo que pararse el encuentro. Un aficionado de Grada Joven caía al campo desde unos tres metros de altura al celebrar el gol. El seguidor de la UD Almería fue atendido rápidamente y tras ser estabilizado se le trasladó a un centro hospitalario. El árbitro mandó a los dos equipos a vestuarios y tras unos veinte minutos se reanudó el partido.
El panorama cambió por completo y el Éibar pasó a apretar, y de qué manera además, en busca del empate. Dominó, aunque sin llegar a tener ocasiones realmente claras de gol, pero inquietaba. En cualquier caso, el Almería hacía un buen trabajo en el aspecto defensivo, lástima que no pudiera sorprender a la contra. Con 0-1 se llegaba al descanso.
El segundo tiempo siguió por los mismos cauces por los que transcurrieron los últimos minutos del primero. El Éibar puso mucha intensidad, presionó al Almería y dominó. Tocaba sufrir porque aunque se defendía con acierto, resultaba difícil salir hacia la meta contraria, pero en el minuto 50 Cipenga mandó alto cuando lo tenía todo a su favor en una contra. Ipurúa aprieta mucho y se notó, pasando el Almería por momentos muy comprometidos, siendo asediado por el adversario. Tanto, que en el 65 Andrés Fernández evitó el empate al rechazar un duro disparo de Iván Gil; poco después, en el 67, Adu Ares mandó al poste, y en el 76 otra vez el meta indálico estuvo soberbio.
Pasaban los minutos y el empuje del Éibar no cesaba, pero los de Xavier García Pimienta se mantenían firmes sobre el campo con el mono de trabajo puesto. A pesar de ello no pudieron evitar que Pejillo, en el 87, marcara un golazo por toda la escuadra para establecer el 1-1 definitivo. En el descuento, sin embargo, Gui Guedes, que acababa de salir al campo, empalmó un balón que a punto estuvo de convertirse en el 1-2.
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