Un gol de Arribas de penalti resolvió el suspense de una última jornada de LALIGAHYPERMOTION que fue una auténtica locura
El Almería pasó por todos los puestos posibles de la tabla de clasificación durante su partido frente al Real Valladolid hasta que, Sergio Arribas, situó a los rojiblancos en lo más alto de todos los equipos que disputarán la fase de ascenso a Primera División. Un triunfo pírrico y valioso con la firma del Trofeo Pichichi y Zarra del fútbol de plata nacional para seguir optando a jugar en la máxima categoría.
El cuento no ha terminado. Caperucita, vestida esta vez de rojo y blanco, esquivó las mandíbulas del lobo feroz y continúa con vida y con ganas de reescribir el final. La falta de acierto de los de Rubi se tradujo en un suspense agónico marcado completamente por la cantidad de ocasiones que se fueron al limbo, como la de Baptistao a los cincuenta segundos del inicio de partido; tras un saque de esquina en corto y una asociación entre Embarba y Arribas, el centro de este encontró el testarazo de Baptistao y los reflejos del portero del Real Valladolid.
No mucho después llegaría otro aviso de los nuestros; Arribas también rozó el gol de cabeza tras un centro potente desde la derecha con el remitente de Luna pisando el minuto 10 del partido. Y, acto seguido, los de Pucela demostrarían que no venían con ninguna bandera blanca ni con intención de ser invitados de piedra; Latasa, anticipando en su especialidad en el juego aéreo, logró conectar con su frente y obligó a la primera gran parada de Andrés Fernández.
La ocasión blanquivioleta, junto con las novedades en el resto de campos, fue un antes y un después en una tarde plomiza que empezó a pesar demasiado. En realidad fue el pasaje del partido donde más peligrarían los playoff. La tostada cayó varias veces y afortunadamente ninguna lo hizo del revés.
Ely, en el 18', lograba evitar de forma magistral el 0-1 que casi celebra Michelin tras la decisión más determinante del central brasileño que intuyó las intenciones del lateral francés. Y Andrés Fernández en una doble parada de época logró evitar el gol de Ponceu y el de Carvajal; primero frenando un misil y segundo tras levantarse del suelo con la velocidad de un juvenil para que el rechazo no lo acunaran en sus mallas. Tremenda una y felina la otra.
Por entonces el avión rojiblanco empezó a perder altura; tercera posición, cuarta posición, quinta posición y despresurización total con todos los rivales venciendo y el Almería cayendo desde lo más alto. Los de Rubi, a partir de ese ecuador del primer tiempo, generó cuatro ocasiones clarísimas de gol que no terminaron de penetrar en la dichosa portería contraria. Arribas, de picadita salvando la salida del portero; Embarba, de remate potente rozando el larguero; Álex Muñoz, sin conectar un balón suelto cerca del punto de penalti... Y, al descanso, el Almería era séptimo clasificado y estaba fuera de la liga de ascenso.
SEGUNDA PARTE
El paso por vestuarios fue un 'lexatin' oportuno; el técnico supo encontrar las palabras y el verbo adecuados y el Almería continuó por la senda adecuada. Desde la reanudación, quedó patente quién se jugaba los cuartos. Y la afición, con la mayor entrada de la temporada (cerca de 16.500 espectadores) se olvidó de reproches y se centró en el tajo. Diez minutos después, en el 55', la vida cambió.
Una falta ejecutada -y provocada- por Embarba acabó en penalti por unas manos de Amath dentro del área. Arribas, que toda la temporada se ha empeñado en tirar del carro y liderar el ataque de su equipo, no desaprovechó la oportunidad de devolver a su equipo de nuevo a lo más alto. Y, de paso, sumar la diana definitiva para redondear la cifra de 25 goles con la que atar el disputado Pichichi de Segunda División y, de paso, también el Zarra.
La clasificación daba un vuelco total y ya no cambiaría a pesar de que, durante treinta y cinco minutos, todo pendía de mantener la portería de rojiblanca a cero. Sería, precisamente una de las asignaturas pendientes esta temporada, el salvavidas de un Almería que defendió con uñas y dientes esa tercera plaza que acabaría protegiendo con garra.
Ni colorín, ni colorado. Se echa el telón de la Segunda División para dieciocho equipos pero el Almería será uno de los cuatro que continúe optando al ascenso a Primera División.
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